Tarta fácil de frutillas con crema (sin horno)

 

 

Ingredientes

 

 

Para 10 a 12 raciones

1 Kg de frutillas

1 litro de nata o crema de leche

200 g de azúcar

8 láminas de gelatina neutra

Para la base de masa quebrada:

150 g de galletas maría o tostada

100 g de mantequilla sin sal

Para el relleno de fresas:

300 gramos de frutillas cortadas

50 g de azúcar

 

Preparación:

 

1.- Corta 300 g de frutillas para el relleno. Elige las que menos presencia tengan o las más grandes y añádeles 50 gramos de azúcar. Mezcla con una cuchara y en dos horas las fresas habrán desprendido parte de su agua. Esto lo puedes preparar el día anterior.

2.-. Las galletas María ponlas dentro de una bolsa de plástico cerrada y sin are y pasarles el rodillo. O bien utiliza el procesador de alimentos.

3.- En un bol, coloca las galletas picadas y la mantequilla derretida. Trabájalo con un tenedor hasta que las galletas se hayan empapado. Vierte esta mezcla en un molde desmontable de 22 cm de diámetro y, con una cuchara o espátula, reparte esta pasta por toda la base hasta obtener una capa uniforme. Presiona para compactar esta mezcla e insiste en los bordes. Lleva el molde al refrigerador mientras prepararas la nata o crema para la tarta.

4.- Coloca las láminas de gelatina en un recipiente con agua para hidratarlas (5 minutos hasta que se hidrate).

5.- Escurre las frutillas que has dejado macerando en azúcar. Mezcla el agua de las frutillas con 100 mililitros de nata o crema líquida. Lleva esta mezcla al fuego y añade la gelatina hidratada escurrida. Sin dejar de remover, calienta la gelatina hasta la total disolución. Se debe calentar, pero no hervir. Modera el fuego si fuera necesario. Una vez disuelta, aparta del fuego y reserva.

6.- En un bol lo bastante amplio, vierte el resto de nata (crema de leche) y el azúcar. La nata debe estar bien fría para montarla con facilidad. Bate con las varillas eléctricas hasta que veas que se marcan los trazos de la batidora y adquiera una consistencia firme. Cuando adquiera este punto, deja de batir o se te cortará.

7.- Mezcla la gelatina, todavía caliente, con las frutillas en trozos y añade poco a poco esta mezcla a la nata montada. Hazlo con movimientos suaves, pero mezcla bien para repartir la gelatina por toda la nata o crema.

8.- Retira la base de galletas del refrigerador y vierte la nata montada en el molde. Alisa bien la superficie con una cuchara o espátula. Introduce de nuevo en el refrigerador y deja que se enfríe por lo menos 5  horas. Si dispones de tiempo, hazla de un día para otro, quedara mucho más firme.

9.- Corta frutillas por la mitad para hacer la decoración de encima de la tarta, y también corta láminas bien finas para todo el rededor y reserva.

10.- Una vez fría la tarta, toca desmoldar. Pasa un cuchillo por todo el borde para despegar del molde. Retira el aro del molde con mucho cuidado. Alisa todo el borde de tu tarta pasando la hoja del cuchillo.

11.- Reparte las mitades de frutillas por la superficie formando una corona. Si alguna es más grande, puedes cortarla. Distribuye las láminas de frutillas alrededor de la base de la tarta, por encima de las galletas. Se pega fácilmente. Con cuartos de frutillas y una frutilla entera, forma una flor en el centro de tu tarta,  puedes terminar tu decoración con unas hojitas de menta fresca.