Eric Paredes

Columnista 



El pasado para sobrevivir en el futuro

El pasado para sobrevivir en el futuro - Imagen Semanal

 

Hola mis queridos lectores. Espero estén muy bien.

 

Hace algunas semanas nos encontramos con las buenas noticias de que los establecimientos están abriendo sus puertas nuevamente al público. Algo que beneficia a ambas partes, clientes y empresarios.

 

Los empresarios nuevamente pueden seguir con sus actividades laborales y seguir brindando trabajo a muchas personas y por otro lado los clientes pueden seguir disfrutando de los servicios o productos que estos ofrecen. Pero con limitaciones siguiendo siempre las recomendaciones de las autoridades, por el bien común.

 

Muchos individuos, empresarios, catedráticos, asesores, etc.; siempre dicen que el momento de innovar es “cuando se está viviendo una crisis”, aunque nunca vi otra crisis parecida donde haya habido un encierro limitando las actividades; nos llegó “la famosa crisis” que es la pandemia del Covid-19; esto es una verdadera crisis y ahora es el momento de actuar e innovar.

 

Innovar no es crear  “fórmulas mágicas” es actuar en el momento preciso y lo podemos ver simplemente retrocediendo unos años en el tiempo.

 

Voy  a poner de ejemplo dos tipos de negocios: restaurantes y cines.

 

Los restaurantes siguiendo las recomendaciones de las autoridades solo pueden operar al 50% de su capacidad interior. ¿Cómo podemos innovar? Implementando el “Drive –In”, que se trata de  que los restaurantes de comida rápida en su mayoría, puedan ofrecer la comida a sus clientes sin la necesidad de salir del automóvil. El formato de este tipo de establecimiento se inventó en los años 50’s  en los Estados Unidos con el fin de que los clientes pidan sus comidas favoritas y disfruten de la experiencia que cada restaurante pueda ofrecer en el parqueo o un área designada. El cliente pasa más tiempo en el restaurante, sin que interrumpa el “Drive Thru” que sigue siendo una opción para las personas que llevan prisa o que quieren comer en casa.

 

Ahora con los cines, que se mantienen cerrados regresamos a 1933, cuando se inauguró el primer autocine en Camden, Nueva Jersey. El autocine ofrece entretenimiento familiar y se vuelve una opción para seguir disfrutando los fines de semana, siendo una gran ventaja hoy en día, desde su vehículo. Por el lado del cine puede seguir proyectando los estrenos de Hollywood y ofrecer los favoritos del público como golosinas, palomitas de maíz, sodas y hot dogs.

 

No estamos inventando nada, solo actuando en el momento adecuado tomando acciones que en su momento dieron vida a los negocios actuales y que nuevamente los podemos usar para hacerlos mejores, recordando cumplir con las recomendaciones de nuestras autoridades.

 

¡Hasta pronto!

 

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