Beneficios y propiedades de la cebolla


Beneficios y propiedades de la cebolla

La cebolla estimula el apetito y regulariza las funciones del estómago, es diurética, por lo tanto es un medio importante, como depurativo del organismo. También es muy buena para todas las afecciones respiratorias, cuando tenemos tos, catarro, gripe o bronquitis, si nos preparamos el zumo de 1 cebolla junto con el zumo de 1 limón y 2 cucharadas de miel y lo tomamos caliente nos ayudará a recuperarnos.

 

No debemos olvidar que las cebollas crudas o cocidas o también su zumo, funcionan muy bien en caso de estreñimiento. Es un gran desinfectante, por lo tanto comerla sobre todo cruda, nos ayuda a protegernos contra las enfermedades infecciosas.. Otras de sus propiedades es que nos ayuda a combatir la caspa, y la caída del cabello, haciéndonos fricciones en la cabeza, con su jugo frecuentemente. Contiene vitaminas y sales minerales, azufre, fósforo, hierro, calcio, sodio, magnesio etc.

 

 Para aquellos que son diabéticos, incorporar la cebolla a su tratamiento es muy importante ya que ellos necesitan depurar su sangre y la cebolla ayuda a depurarla, desinfectándola, ya que actúa eliminando las impurezas de la sangre, tornándola más limpia y pura y por lo tanto con más defensas y disminuye la osteoporosis en un 20% y las reacciones alérgicas producidas por el polen.

 

En lo que respecta a su uso externo su jugo es recomendable para el tratamiento de las picaduras y mordeduras de animales (en especial de insectos), elimina a diario las verrugas de la piel y el picor producido por los sabañones.

 

Cada 100 gramos de cebolla aporta:

 

Agua 89 gr.

Calorías 38 kcal.

Lípidos 0,16 gr.

Carbohidratos 8,6 gr.

Fibra 1,8 gr.

Potasio 157 mg.

Azufre 70 mg.

Fósforo 33 mg.

Calcio 20 mg.

Vitamina C 6,4 mg.

Vitamina E 0,26 mg.

Vitamina B-6 0,116 mg.

Ácido fólico 19 mcg.

Ácido glutamínico 0,118 gr.

Argenina 0,156 gr.

Lisina 0,055 gr.

Leucina 0,041 gr.

 

En conclusión, la cebolla es un alimento que no debe faltar en nuestra mesa y en la que se recomienda comer cruda ya que su cocción desintegra sus componentes primordiales para el organismo.