Como combatir la retención de líquidos



Redacción Imagen Semanal

10 de diciembre de 2016

 

La retención de líquidos es una acumulación excesiva de líquido en los tejidos blandos del cuerpo. Se produce cuando se deposita demasiado líquido en los tejidos corporales o el líquido que se almacena en éstos no se elimina de forma normalizada.

 

Siempre se manifiesta con una hinchazón en los tejidos blandos, debido a la acumulación de líquidos sucios y toxinas.

 

Intracelular: la que se encuentra dentro de las células.

Intravascular: la que se encuentra dentro de los vasos sanguíneos.

Interstical: la que se encuentra entre ambos, o sea en los tejidos alrededor de las células.

 

Los síntomas son: un aumento de peso inexplicable, hinchazón en las piernas y en los tobillos, aumento del perímetro abdominal, presencia de fóvea (si presionamos la piel firmemente con el dedo, notamos un hundimiento que permanece durante algunos minutos o segundos después de que hemos quitado el dedo).

 

¿Por qué se produce?

 

Son varias las causas que pueden provocarla:

-Una mala alimentación, con un consumo elevado de alimentos ricos en sal (o sodio).

-Una incorrecta hidratación.

-Pasar muchas horas de pie o sentado.

-Seguir un estilo de vida sedentario y/o no hacer ningún tipo de actividad física.

-Usar ropa muy apretada que dificulte la circulación.

-Cambios hormonales como el embarazo, la ovulación o la menstruación.

-Consumo de determinados medicamentos como estrógenos, corticoesteroides, antiinflamatorios no esteroideos, fármacos para la tensión arterial.

-Enfermedades derivadas del corazón, hígado o riñones, alteración del tiroides o el mal funcionamiento de las glándulas linfáticas.

 

¿Cómo prevenirla?

 

1. Es muy importante seguir una alimentación sana y equilibrada. Moderar la cantidad de sal utilizada para cocinar. Evitar los alimentos ricos en sal como las conservas, los embutidos, las salazones, los productos precocinados, etc. Potenciar el consumo de alimentos ricos en potasio como vegetales (calabacín, los espárragos, el tomate, los champiñones, papa), frutas (plátano, piña) y legumbres.

 

2. Las recomendaciones para cada uno de los grupos de alimentos son:

 

–Lácteos. La leche desnatada, los yogures, los quesos blancos y los quesos sin sal pueden consumirse sin inconvenientes. Sin embargo, se restringirá el consumo de quesos curados y semicurados.

 

-Carnes y pescados. Se permiten todos los que sean magros y preferiblemente frescos que congelados. Se evitarán las conservas, los ahumados, los embutidos, la charcutería, los patés, la sobrasada, las salchichas, los ahumados y salados.

 

–Frutas y verduras. Todas están permitidas, puesto que son alimentos muy pobres en sodio. Sólo se limitarán las verduras enlatadas por su contenido de conservantes ricos en sodio (para poder consumirlas se debe extraer todo el líquido del envasado y lavar las verduras con abundante agua). También son ricas en sodio las aceitunas y los frutos secos salados.

 

–Cereales. Tomar el cereal lo más entero posible (cereal integral). Además se aconseja restringir el consumo de panes, galletitas y aperitivos con sal, y reemplazarlo por sus variantes.

 

–Bebidas. Moderar el consumo de bebidas sin azúcar. Además tener en cuenta que algunas aguas minerales tienen un contenido muy alto de sodio. Por lo tanto, debemos verificar la etiqueta para seleccionar aquellas marcas que contengan menos de 50 mg/litro.

 

En cuanto a los alimentos preparados e industriales se evitarán las salsas comerciales (mostaza, kétchup, salsa rosa, mayonesa, etcétera), caldos concentrados, alimentos precocinados y comidas rápidas preparadas.

 

Además, en la industria alimentaria se suelen utilizar aditivos o potenciadores del sabor ricos en sodio, como el glutamato monosódico, benzoato sódico, propionato de sodio, citrato de sodio,etc. los cuales deben de evitarse.

 

3. Si tienes sobrepeso u obesidad es conveniente que bajes de peso con una dieta sana y equilibrada.

 

4. Evita el sedentarismo y sigue un estilo de vida lo más activo posible.

 

5. Evita pasar muchas horas de pie o sentado. Si por motivos de trabajo tienes que pasar muchas horas de pie utiliza medias de compresión para activar el retorno venoso.

 

6. Bebe entre 2.5 y 3 litros de agua. Es muy importante estar bien hidratado ya que el agua a depurar el organismo y eliminar toxinas. Si quieres también puedes tomar infusiones que contengan té verde principalmente y otros termogénicos. Estas infusiones son un diurético natural que ayudan a eliminar líquido y grasa.

 

Fuente/ Viviendoconsalud.com

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