Martha Ávila

Columnista

Especialista en Cuidado

del Medio ambiente

¡ALERTA! Aumento en población de rana gigante: una especie invasora que puede ser mortal para las mascotas


¡ALERTA! Aumento en población de rana gigante: una especie invasora que puede ser mortal para las mascotas

 

Durante la actual temporada de lluvias, este anfibio se nos está convirtiendo en un problema para el sur de la florida. Nativos de Centro y Sur América, el sapo de caña (Rhinella marina), también conocido como rana gigante o Sapo bufo, es un anfibio grande el cual secreta una toxina de color blanco lechoso muy potente que puede enfermar o incluso matar a perros, gatos y otros animales cuando estos se aproximan y el sapo se siente amenazado.

 

El sapo de caña es un reproductor prolífico que ha desarrollado glándulas parótidas detrás de las orejas, donde almacena su veneno.

 

¿Son peligrosos?

 

Sí. Las toxinas del sapo son altamente venenosas para gatos y perros, muchos han muertos después de haber agarrado a los sapos con la boca. Los síntomas de envenenamiento en mascotas incluyen babeo, pérdida de coordinación, sacudidas de cabeza y convulsiones. Se sabe también que los sapos de caña pueden lanzar su veneno hasta 1 metro de distancia de su adversario. Es una de las 100 especies invasoras más dañinas del mundo. La toxina también puede causar irritación de la piel y ojos en humanos.

 

¿Que recomiendan las autoridades?

 

Al ser una especie invasiva y peligrosa, la directriz de las autoridades es la de sacrificarlos. Se recomienda tener mucho cuidado en este procedimiento, actuar con rapidez y seguridad.

 

¿Que hacer?

 

Si se sospecha envenenamiento, use una manguera y haga correr agua en el costado de la boca de la mascota, eliminando la toxina y no por la garganta, apuntando la cabeza hacia abajo, lave los ojos también y llevarlo inmediatamente al hospital de animales más cercano, recomienda la Universidad de la Florida. La toxina también puede causar irritación de la piel y los ojos en humanos que manejan a los sapos.

 

¿Cómo Identificarlos?

 

La piel del sapo de caña es seca y verrugosa con distintas protuberancias que comienzan encima de los ojos y terminan en el hocico, son de color café entre marrón rojizo y pardo, su espalda está marcadas con manchas oscuras. El sapo de caña tiene una longitud promedio de 10 a 15 cm, y en algunos casos mucho más grande. Es común verlos en zonas urbanas, especialmente cerca de canales y estanques de retención de agua dulce, y en comunidades agrícolas.

 

¿Cómo llegaron aquí?

 

Según el Florida Wildlife Commission, los sapos fueron introducidos por primera vez en la Florida en los años 30 y 40 para controlar las plagas agrícolas en los campos de caña de azúcar.

 

En 1955 alrededor de 100 fueron liberados accidentalmente del aeropuerto de Miami, donde algunos vendedores de mascotas los vendieron como mascotas en la década de 1960. Desde entonces, se ha extendido su población desde el sur hasta el Lago Okeechobee y áreas de Tampa Bay.

 

Invasivos en otras partes del mundo

 

Hay poblaciones introducidas en Australia, Florida, Papúa Nueva Guinea, las Filipinas, las Islas Ogasawara y Ryukyu de Japón, la mayoría de islas Caribeñas y muchas islas del Pacífico, incluyendo Hawái y Fiyi. El propósito de control de plagas con los sapos, en la mayoría de países falló, siendo finalmente solucionado con el uso de insecticidas. Desde entonces, el mismo sapo de caña se ha convertido en una plaga en los países introducidos, siendo una verdadera amenaza para algunas especies nativas. Uno de los peores casos es el de Australia donde fueron llevadas a los campos de caña en 1940, desde entonces los sapos rápidamente aumentaron de población y ahora existen más de 200 millones.

 

Problemas para el hábitat

 

Los sapos de caña también comen cualquier cosa, desde insectos, ranas y sapos nativos hasta serpientes, pájaros pequeños y mamíferos. Por lo tanto, no solo compiten con los sapos nativos por el espacio de cría y las áreas de alimentación, sino que también comen una gran variedad de fauna nativa.

 

Tienden a ser más activos por la noche, y algunas veces se los puede ver en grandes cantidades en calles y aceras. Parece que se sienten atraídos por las fuentes de luz. También se sabe que comen comida para mascotas.

 

Cuidar y preservar nuestro entorno requiere que lo mantengamos lo más reservado posible a los animales nativos; seamos cuidadosos y rechacemos la venta de mascotas exóticas, que impliquen riesgo a nuestro entorno. También apoyemos y colaboremos con las directrices de preservación de las autoridades ambientales y de manejo de fauna.

 

Fuentes consultadas: 

·      http://myfwc.com/wildlifehabitats/nonnatives/amphibians/cane-toad/

·      http://www.wec.ufl.edu/extension/wildlife_info/frogstoads/bufo_marinus.php

 

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