Beto O’ Rourke promete legalización para indocumentados si gana las elecciones del 2020


Redacción Imagen Semanal  -  31 de mayo de 2019

Beto O’ Rourke promete legalización para indocumentados si gana las elecciones del 2020 - Imagen Semanal

Foto: Facebook / Beto O’ Rourke


Beto O’Rourke, el candidato presidencial demócrata, prometió que si gana las elecciones del 2020, trabajará con el Congreso para legalizar a la población indocumentada en sus primeros 100 días de gobierno, de la mano de  una reforma migratoria integral.

 

De los 24 candidatos demócratas confirmados, O’Rourke se convirtió en el segundo en presentar un plan de reforma migratoria integral que combina medidas legislativas y órdenes ejecutivas. 

 

Claro que con un Congreso dividido, esta tendría escasas oportunidades de lograr ser aprobada.

 

En el primer día de su presidencia, Beto usará su autoridad ejecutiva para frenar el trato inhumano de niños, reunificar a las familias que han sido separadas, reformar nuestro sistema de asilo, revertir la veda de viajes (para musulmanes), y eliminar el miedo a la deportación de los ‘Dreamers’ y beneficiarios del TPS, según su plan de gobierno.

 

 

En su sitio web, O’Rourke explica que su plan responde a décadas de “inacción” en el campo migratorio con medidas que, a su juicio, reflejan los valores fundacionales y tradiciones del país, “la realidad de la frontera”, y los intereses de las comunidades.

 

O’Rourke divulgó formalmente su plan un mes después de que lo hiciera el ex alcalde de San Antonio y ex secretario de Vivienda, Julián Castro. Ambos proponen descriminalizar los cruces ilegales en la frontera sur, desmantelar las cárceles privadas para inmigrantes, y sumar recursos para los tribunales de Inmigración.

 

En concreto, el plan de O’Rourke aportaría fondos para el despliegue de unos 2,000 abogados para ayudar en el procesamiento de solicitudes de asilo en la frontera, en unos momentos en que el sistema afronta una montaña de más de 850,000 casos retrasados.

 

Propone además un paquete de ayuda de $5,000 millones para fortalecer el imperio de la ley y la seguridad ciudadana en Centroamérica, como parte de sus esfuerzos para cerrar el grifo de la emigración ilegal hacia el Norte.

 

Mediante una orden ejecutiva, el plan de O’Rourke eliminaría los cargos criminales contra quienes crucen ilegalmente la frontera, revirtiendo la política actual de la Administración Trump y prohibiría la detención de inmigrantes sin antecedentes penales.

 

Se trata de un plan muy ambicioso que aumentaría el límite anual para ciertas visas y permitiría que las comunidades y congregaciones “patrocinen” a refugiados. Además, mejoraría las normas en los centros de detención en la frontera, de manera que los migrantes reciban la atención médica que requieran.

 

No está claro que el plan de O’Rourke o el de Castro tengan buenas probabilidades de aprobación en el Congreso, especialmente si se mantiene dividido sobre líneas ideológicas.

 

Los demócratas tendrían que ganar la presidencia, mantener el control de la Cámara de Representantes y recuperar el del Senado.

 

Recordemos que el ex presidente Barack Obama prometió promover una reforma migratoria en sus primeros 100 días de gobierno, pero la crisis económica y la oposición republicana le cambiaron los planes.

 

La última vez que el Congreso aprobó un plan de legalización para la población indocumentada fue en 1986, mediante una amnistía promulgada por el entonces presidente Ronald Reagan que legalizó a tres millones de inmigrantes.

 

O’Rourke, quien es ex congresista por el distrito de El Paso, Texas, estuvo a punto de vencer en las urnas el año pasado al senador republicano del Estado, Ted Cruz, y pese a su enorme popularidad recientemente ha sufrido una caída en las encuestas.

 

Fuente: La Opinión