Críticos tachan de “una estafa” el polémico plan de infraestructura de Trump


Redacción Imagen Semanal  -  13 de Febrero del 2018


Críticos tachan de “una estafa” el polémico plan de infraestructura de Trump

 

El tan anticipado plan para modernizar las infraestructuras de Estados Unidos de Donald Trump es para algunos "una estafa".

 

Trump quiere que el Congreso autorice US$200.000 millones durante una década para gastarlos en carreteras, autopistas, puertos y aeropuertos. Y espera que los estados y el sector privado estimulen el desarrollo con otros US$1,3 billones.

 

Si quienes lo apoyan defienden la necesidad de modernizar las envejecidas infraestructuras del país, los críticos dicen que busca en realidad privatizarla, beneficiando a las corporaciones con descuido para el medioambiente.

 

El proyecto, una promesa electoral de Trump, es parte de una propuesta presupuestaria de US$4,4 billones que abandona el objetivo de larga data de los republicanos de balancear las cuentas federales en el transcurso de una década.

 

"Hemos gastado US$7 billones en Medio Oriente, US$7 billones. Qué error", dijo el lunes el presidente desde la Casa Blanca.

 

"Y estamos intentando construir carreteras y puentes, y arreglar puentes que se están cayendo y nos cuesta conseguir el dinero y es una locura", continuó.

 

El plan contempla que US$50.000 millones de fondos públicos se destinen a modernizar la infraestructura en zonas rurales, muchas de las cuales votaron por Trump en las elecciones presidenciales de 2016.

 

La propuesta incluye US$100.000 millones para un programa de incentivos "para estimular fondos dedicados adicionales de los estados, localidades y del sector privado".

 

Los fondos dedicados estatales deben, por ley, destinarse o apartarse para un propósito específico.

 

El gobierno estadounidense también quiere obtener US$20.000 millones en préstamos y bonos para financiar proyectos que incluyan servicios como transporte y agua.

 

El proyecto les permite a los estados añadir o aumentar los peajes en autopistas interestatales, y cobrar tarifas por utilizar las zonas de descanso en las autopistas.

 

Sin embargo, les prohíbe a los estados cobrar por "servicios esenciales como el agua o el acceso a los baños".

 

El plan también busca reducir el tiempo requerido para obtener permisos ambientales.

El gobierno de Trump tiene planeado vender los aeropuertos Reagan National y Dulles International, cerca de Washington DC, como parte del proyecto.

 

"El gobierno federal es propietario y opera cierta infraestructura que sería más apropiado que estuviese en manos de entidades estatales, locales o privadas", indica el plan.

 

El problema principal para la Casa Blanca es que la propuesta no designa nuevos fondos para puentes, vías férreas, carreteras y túneles. En cambio, recomienda retirar dinero de otros programas gubernamentales, aunque le deja al Congreso la tarea poco envidiable de determinar de dónde recortar.

 

Esto no significa que no se aprobará una ley de infraestructura. Las probabilidades son, sin embargo, que lo que el Congreso apruebe sea muy diferente a lo que presentó el lunes la Casa Blanca.

 

Los ambientalistas, por otra parte, señalan que la idea de acortar el proceso de revisión para conceder permisos aumentaría los riesgos para la vida salvaje vulnerable.

 

"Es una estafa para forrar los bolsillos de los contaminadores corporativos al eviscerar las protecciones ambientales", dijo el Center for American Progress, un centro de estudios de tendencia liberal.

 

Pero un prominente grupo de negocios no tuvo más que halagos para el plan del presidente.

"Podría ayudarnos a reclamar nuestro legítimo lugar como líder global de la verdadera infraestructura del siglo XXI", declaró Jay Timmons, director de la Asociación Nacional de Manufactureros de EE.UU. (NAM, por sus siglas en inglés).

 

El gobierno explicó finalmente que la propuesta es un punto de partida para las negociaciones.

 

Pero Trump lo ha convertido en una prioridad legislativa para este año, cuando se avecinan las elecciones parlamentarias de noviembre.

 

Fuente: BBC