El cambio climático pone en peligro la Bóveda del Fin del Mundo


Redacción Imagen Semanal  -  1 de Junio del 2017

El cambio climático pone en peligro la Bóveda del Fin del Mundo

El Banco Mundial de Semillas de Svalbard, popularmente conocido como “La bóveda  del fin del mundo”, el cual ha sido construido para proteger la riqueza y variedad vegetal y los cultivos de todo el planeta, se enfrenta a la peor de las amenazas: el cambio climático.

 

Los diseñadores de este gran almacén subterráneo eligieron la isla noruega de Spitsbergen, en el archipiélago de Svalbard, debido a que distintas condiciones geográficas ofrecían muchas garantía ante amenazas como actividad volcánica, terremotos, radiación o un aumento en el nivel del mar. Además, de estar construido en lo profundo del permafrost, lo cual le permitiría garantizar la estabilidad de las semillas en caso de un fallo de electricidad.

 

Hasta hace unos días, los expertos aseguraban que las instalaciones del Banco Mundial de Semillas habían sido construidas para soportar la prueba del tiempo y resistir los desastres naturales. Percepción que cambió durante el pasado mes de mayo, cuando el ministerio de Agricultura y Alimentación de Noruega, administrador del Banco, anunció que han tomado medidas para evitar las filtraciones de agua en sus túneles.

 

Según los responsables de la Bóveda del Fin del Mundo, el túnel de acceso está siendo afectado por el deshielo del permafrost, como consecuencia al aumento de las temperaturas.

 

Pero a pesar de que por el momento las condiciones del deshielo son moderadas, los expertos han iniciado distintos estudios con el objetivo decalcular los daños posibles si las temperaturas siguen aumentando.

 

“Luego de nueve años de funcionamiento, Svalbard Global Seed Vault ha iniciado mejoras técnicas como respuesta a la intrusión de agua en la parte exterior del túnel de acceso, debido a que el permafrost no se está manteniendo tan estable como se había calculado en el proyecto inicial”, explica la página web de la instalación.

 

Además también aseguran que “las semillas que se conservan en la bóveda nunca se han visto amenazadas y permanecerán seguras durante la implementación de las medidas” [de mejora del túnel de acceso].

 

Por el momento se ha puesto en marcha la construcción de paredes impermeables dentro del túnel y zanjas de drenaje en la ladera de la montaña para evitar que el agua del permafrost se acumule alrededor del túnel de acceso y para proteger contra la intrusión de agua resultante de cualquier cambio climático.

 

 

Pero no todos confían en que las semillas de la bóveda están 100% seguras. Martin Settle, Director Ejecutivo de USC Canadá advirtió en un comunicado de prensa.  "Esta es una instalación que fue construida para soportar la prueba del tiempo y resistir los desastres provocados por el hombre y naturales. Es un alivio saber que ninguna de las semillas de la colección se ha visto perjudicada, pero estos eventos están lejos de ser tranquilizantes." El cambio climático ya ha roto las defensas de la bóveda, y estos son los primeros días de la fusión del permafrost. , ¿Qué tan seguras están las semillas? "

 

Casi un millón de paquetes de semillas se almacenan en Svalbard de países de todo el mundo. Cada una de ellas es una variedad de cultivo única, por lo que las condiciones dentro de la bóveda deben ser tan estrictamente controladas. USC Canadá apoya a Svalbard como un banco de semillas de último recurso, pero ha estado trabajando a través de su programa de Semillas de Supervivencia durante casi tres décadas para asegurar también que la diversidad de semillas permanezca en manos de los agricultores alrededor del mundo.

 

"No hay una sola solución para conservar la diversidad genética que necesitamos para alimentar el planeta, aquí en Canadá, nuestro banco nacional de genes, colecciones de semillas comunitarias, jardines de patio trasero, granjas e investigadores tienen un papel que desempeñar", dice Jane Rabinowicz, Directora de USC Canada. "USC Canadá y sus socios están haciendo un trabajo crítico para mantener la diversidad de semillas viva y disponible para los agricultores, además de dar a las semillas la oportunidad de adaptarse a las condiciones cambiantes año tras año".

 

La Bóveda del Fin del Mundo contiene actualmente más  de 930.000 semillas de más de 4.000 especies de plantas de todo el planeta. Estas semillas pueden ser utilizadas en el futuro para temas de investigación o en la recuperación de cultivos afectados por catástrofes naturales o guerras, como en el 2015 cuando la bóveda se abrió por primera vez para surtir al banco de genes de ICARDA  en Siria.

 

Afortunadamente, hay más bancos de semillas en todo el mundo que están innovando para mantener las semillas seguras dentro de sus comunidades.

 

Fuente: La Vanguardia / PRNewswire

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