El gusano que podría ser la clave en la lucha contra la contaminación mundial


Redacción Imagen Semanal  -  12 de Junio del 2017

El gusano que podría ser la clave en la lucha contra la contaminación mundial

Fotografías:  ©César Hernández/CSIC


Cada año se producen cerca de 80 millones de toneladas de polietileno en todo el mundo, un material difícil de degradar y muy resistente. Las bolsas de plástico, por ejemplo, que están fabricadas con polietileno de baja densidad, tardan aproximadamente unos 100 años en descomponerse totalmente; otros productos más densos y resistentes pueden llegar a tardar hasta 400 años en degradarse.

 

Según las estadisticas, en promedio cada persona utiliza anualmente más de 230 bolsas de plástico, lo que genera más de 100.000 toneladas de este tipo de residuos. En la actualidad, los procesos de degradación química son bastante largos y pueden prolongarse varios meses, además de que para ello se necesita valerse de líquidos corrosivos como el ácido nítrico.

 

Un grupo de investigadores europeos, liderados por Federica Bertocchini del Consejo Superior de Investigaciones de España  ha descubierto que los gusanos de cera (Galleria mellonella), que habitualmente se alimentan de miel y cera de los panales de las abejas, son capaces de degradar plástico.   

 

Según los investigadores, este gusano sería capaz de biodegradar el polietileno, uno de los materiales plásticos más resistentes que existen, regularmente utilizado en la fabricación de las bolsas de la compra y envases alimenticios, entre otros objetos.

 

Es la primera vez que un equipo de investigación encuentra algo en la naturaleza capaz de degradar este material. “El plástico es un problema mundial. Hoy en día pueden encontrarse residuos por todas partes; incluidos los ríos y los océanos. El polietileno, en concreto, es muy resistente, por lo que es muy difícil que se degrade de forma natural”, detalla la investigadora del CSIC, que desarrolla su trabajo en el Instituto de Biomedicina y Biotecnología de Cantabria, ubicado en Santander.

 

Según los investigadores, luego del descubrimiento han realizado muchos experimentos para comprobar la eficacia de estos gusanos biodegradando el polietileno. Los reportes preliminares indican que 100 gusanos de cera son capaces de biodegradar 92 miligramos de polietileno en 12 horas.

 

Tras dejar la fase de larva, el gusano se envuelve en un capullo o crisálida, de color blanquecino. Los investigadores han descubierto además que el contacto del capullo con el polietileno es suficiente para que este plástico se biodegrade. La composición de la cera es similar a la del polietileno. Según los investigadores del estudio, éste puede ser el motivo por el que el gusano ha desarrollado un mecanismo para poder deshacerse de este plástico.

 

“Aún desconocemos los detalles de cómo se produce la biodegración, pero existe la posibilidad de que lo haga una enzima. El siguiente paso es detectarla, aislarla, y producirla in vitro a escala industrial. Así podremos empezar a eliminar de forma eficaz este material tan resistente”, detalla Bertocchini.

 

 

©César Hernández/CSIC

Plástico biodegradado por 10 gusanos en 10 minutos

Un descubrimiento casual

 

La investigadora, quien además es una apicultora aficionada, descubrió esta cualidad de los gusanos de la cera por casualidad. El descubrimiento llegó un día que los panales almacenados en su casa estaban llenos de gusanos, que habían empezado a alimentarse de los restos de miel y cera de sus abejas.

 

“Decidí retirar los gusanos y dejarlos en una bolsa de plástico mientras limpiaba los panales. Tras tenerlo todo listo, volví a la habitación donde estaban los gusanos y vi que estaban por todas partes, que se habían escapado de la bolsa a pesar de seguir cerrada. Así comprobé que la bolsa estaba llena de agujeros. Solo había una explicación: los gusanos habían hecho los agujeros y se habían escapado por ahí. En ese momento empezó este proyecto”, relata la científica.

 

El gusano de la cera El gusano de la cera, también conocido como gusano de la miel, es un insecto lepidóptero que puede encontrarse en cualquier lugar del mundo, y que puede llegar a medir tres centímetros de longitud en su fase larvaria.

 

Fuente: CSIC.es