Madre va a la cárcel por fingir que su hijo tenía cáncer


Redacción Imagen Semanal  -  26 de Diciembre del 2017

Madre va a la cárcel por fingir que su hijo tenía cáncer

 

Christopher tiene seis años y, pese a no padecer ninguna enfermedad, ha sido sometido a 13 operaciones y a 323 revisiones médicas en varios hospitales y centros pediátricos en Dallas y Houston (Texas, EE UU).

 

Desde el día que nació, (con 33 semanas) Kaylene Bowe, su madre de 34 años, siempre ha estado convencida de que está enfermo, hasta el punto de que logró que le conectasen un tubo directamente al intestino delgado para alimentarlo a través de él, lo que le ha provocado numerosas infecciones. Además de las operaciones y las frecuentes visitas al médico, la madre intentó que el niño estuviese en una lista para un trasplante de pulmón y recibiera cuidados paliativos.

 

Por su negligencia, Bowe fue arrestada el pasado 6 de diciembre por un posible delito de maltrato hacia su hijo, según publicó el diario Star-Telegram. El comportamiento de la mujer podría obedecer al síndrome de Munchausen, una enfermedad mental, frecuentemente padecida por mujeres, en la que el cuidador de un niño inventa síntomas falsos o se los provoca intencionadamente para que parezca que la víctima esté enferma. Está considerado como una forma de maltrato, según recoge el diario estadounidense.

 

El caso saltó a los medios después de que su padre, Ryan Crawford, reclamase en los tribunales y de que los Servicios Sociales afirmasen que Christopher no padecía las enfermedades que su madre alegaba. Durante el tiempo que el niño pasó con su progenitora, Christopher respiraba a través de una bombona de oxígeno y a veces era llevado en una silla de ruedas. Su padre explicó Star-Telegram que los jueces no le creían cuando intentaba convencerlos de que su hijo no tenía cáncer ni se iba a morir.

 

"La madre le dijo al juez que en mi última visita le había provocado a mi hijo un paro cardiaco. Y aseguraba que no me preocupaba por él. Me sentía la peor persona del mundo”, narró Crawford. Debido a estas declaraciones de Bowe, la justicia le prohibió visitar a Christopher en 2012.

 

Ahora, Christopher está viviendo en una casa de acogida ya que, según los Servicios Sociales, no conoce muy bien a su padre. Crawford lo visita una vez por semana, pero afirma que está luchando para poder llevárselo a vivir con él. El padre reconoce haber cometido errores durante su “pelea en los tribunales”. Además, ha creado un perfil en Gofundme para recaudar dinero para costearse el proceso legal.

 

Este caso también ha puesto en duda la ética y capacidad del personal médico que a lo largo de todo este tiempo atendió al pequeño, ya que nadie se percató que el chico, en realidad estaba sano.

 

De momento, Kaylene se encuentra bajo supervisión policíaca, en espera del dictamen de un juez, aunque se cree que podría salir libre, pues un psicólogo ha determinado que es muy probable que sufra síndrome de Munchausen, condición que hace que muchas personas inventan síntomas a sus hijos, problema que puede ser detonado, entre otras cosas, por abuso sufrido en la infancia.