Puerto Rico vota “sí” para convertirse en el estado 51 de los Estados Unidos


Redacción Imagen Semanal  -  12 de Junio del 2017

Puerto Rico vota “sí” para convertirse en el estado 51 de los Estados Unidos

Puerto Rico votó el pasado domingo 11 de junio a favor de convertirse en el estado 51 de los Estados Unidos en un referendo no vinculante que causó sorpresa debido a la baja participación de los votantes.

 

El 97.18% de los votantes, poco más de medio millón de puertorriqueños, escogió la opción de estadidad luego de que se revisara el 99% de los votos, según el reporte de la Comisión Estatal de Elecciones de la isla.

 

Pero a pesar de contar con el apoyo de más del 97% de los votantes, la consulta solo contó con el 23% de participación. Es decir que de los 2.260.804 habilitados para votar, únicamente acudieron a las urnas unos 518.000 ciudadanos.

 

En la consulta se le preguntó a los votantes si querían que Puerto Rico sea el Estado número 51 de los Estados Unidos, si preferían obtener la independencia definitiva o si estaban de acuerdo en seguir siendo un territorio autónomo de Estados Unidos, como hasta ahora.

 

La opción de independencia obtuvo el 1,5% de los votos y la del actual status territorial 1,32%.

El referendo fue convocado por el gobierno de Puerto Rico mientras el país se encuentra en una grave crisis económica, que muchos afirman se debe al estatus jurídico inusual de la isla.

 

Sin embargo, la decisión final ya no está en manos de los puertorriqueños, sino que deberá ser tomada por el Congreso de EE.UU. Quien decidirá si Puerto Rico será un Estado en el futuro.

 

Opiniones encontradas

El gobernador de la isla, Ricky Rosselló, quien hizo campaña a favor de la estadidad, dijo que el resultado de la consulta es un llamado para ” poner fin a la relación colonial con Estados Unidos “.

 

“Nos corresponde ahora llevar esos resultados a Washington con la fuerza que representa el cumplimiento de un ejercicio democrático”, agregó.

 

Rosselló argumentó en declaraciones previas que cambiar de estatus para convertirse en Estado era necesario para resolver peor recesión en décadas, que afecta al país actualmente. Con una tasa de pobreza del 45% , un desempleo muy por arriba de la media de Estados Unidos y una población que disminuye por la emigración al territorio estadounidense.

 

La oposición, por el contrario, calificó la poca participación de votantes en la consulta como “derrota” para Rosselló.

 

“Se fueron a la calle, a la playa, al río. No hicieron caso. Perdió la estadidad y Rosselló”, dijo en una conferencia de prensa Héctor Ferrer, presidente del principal partido opositor, Partido Popular Democrático.

 

Pero esta no es la primera vez que los puertorriqueños votan sobre que relación política desean tener con Estados Unidos.

 

Esta es la quinta vez que se realiza una consulta popular para decidir este tema. Otros referendos se celebraron en 1967, 1993, 1998 y 2012.

 

En el referéndum no vinculante llevado a cabo en el 2012, por primera vez, una mayoría de los votos válidos fueron emitidos por la opción de la estadidad. Pero en esta ocasión, se dudó de la legitimidad de la votación luego de que cerca del 30% de los participantes depositaran votos en blanco o no válidos.

 

En esa ocasión, el Congreso de los Estados Unidos no actuó sobre el resultado de esa consulta.

 

La crisis económica en la isla ha provocado grandes déficits gubernamentales, severos recortes en los servicios públicos, un aumento de las tarifas de los servicios y de los impuestos sobre las ventas, así como protestas alrededor de la isla.

 

Pero según algunos analistas, convertirse en un Estado no solucionará mágicamente los problemas de Puerto Rico. Por tres sencillas razones:

 

1) Actualmente los puertorriqueños no pagan impuestos federales. Si bien convertirse en un estado le otorgaría a Puerto Rico derechos adicionales, también significaría que la gente tendría que pagar impuestos federales por primera vez. Eso significaría una carga adicional para los puertorriqueños que ya están luchando para pagar lo suficiente en impuestos para cubrir las deudas de la isla.

 

2) No borrará la deuda. Convertirse en un estado no eliminará mágicamente la deuda de más 70 mil millones de dólares. El proceso de bancarrota de la isla ya está en marcha. Tendrá que haber una resolución entre los acreedores y la isla para pagar lo que concluya el acuerdo.

 

3) Sólo el 23% de la población votó el domingo. Más del 97% de los votos fueron para la estadidad, pero la participación fue muy baja. Eso hará que sea difícil para el gobernador hacer que el Congreso preste mucha atención a la votación.

 

Fuente: CNN / El diario NY